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Nueva edición del MonkeyWeekend en el Puerto de Santa María. Guadalupe Plata se afianza, La Big Rabia muestra su portentosa música, Soleá Morente apuesta por la fusión, Derby Motoreta´s Burrito Kachimba presenta su candidatura a grupo importante y cierra Pájaro, con un concierto a dúo junto a Raúl Fernández.
El
pasado fin de semana se celebró, en el Puerto de Santa María, el MonkeyWeekend,
hermano menor del MonkeyWeek, el más importante festival para profesionales de
la música del país, que cumplirá su tercera edición en Sevilla el próximo
otoño.
El epicentro de este festival urbano se fijó en el Castillo
de San Marcos, con un escenario realmente original en un marco espectacular, y
el gran escenario público, ubicado en la Plaza Alfonso X. Otros puntos de la
ciudad como La Cristalera, El Guateque, Sala Gold, Bar Santa María, el mítico
Milwaukee y determinados lugares especiales, acogieron los numerosos conciertos
programados.
Todo comenzó el viernes 15, y no precisamente con música. La
organización tuvo la feliz idea de colocar en el Castillo de San Marcos una
pantalla para que los asistentes pudieran disfrutar del debut de la selección
española en el Mundial de Rusia. Nada más terminar el partido se dio el
pistoletazo de salida a la música, con letras mayúsculas.
Los primeros acordes del MonkeyWeekend fueron los que
lanzaron al cielo gaditano Guadalupe Plata, una banda que se va afianzando en
el panorama musical, que demuestra gran
profesionalidad y calidad a raudales. Le siguieron Mohama Saz y Esteban &
Manuel.
El sábado, día del grueso de las actuaciones, no defraudó.
Desde el medio día y hasta altas horas de la madrugada se fueron sucediendo los
conciertos programados, mientras el casco histórico de El Puerto de Santa María
se convertía en un ir y venir constante de personas en busca de aventuras
musicales, y gastronómicas.
Conciertos como el de Marina Gallardo, en La Cristalera,
dieron paso a la primera de las comparecencias de La Big Rabia, un atípico
grupo formado por dos impresionantes músicos chilenos fichados por la
discográfica sevillana Happy Place. Con solo la batería de Iván Molina y la
guitarra y voz de Sebastián Orellana, dejaron patente en Milwaukee que su
música es portentosa, algo que ratificaron horas más tarde en el escenario
principal de la Plaza de Alfonso X.
Solea Morente dejó su impronta, junto a Napoleón Solo, en el
Castillo de San Marcos, con la fusión como protagonista, y bandas como El Lobo
en tu puerta sorprendieron a propios y extraños con un concierto, en Milwaukee,
pleno de ritmo, energía y continuas interacciones con un público que se rindió
ante la evidencia.
Actuaciones dobles como las de Branquias Johnson o
Sweetshearts From América elevaron el nivel de un MonkeyWeekend que tuvo su
punto culminante con la irrupción de Derby Motoreta's Burrito Kachimba en el
escenario principal.
La banda dejó claro, ante una abarrotada plaza, que son un
autentico soplo de aire fresco para el panorama musical. Su rock andaluz
psicodélico, que ellos llaman “Kinkidelia”, caló entre los asistentes desde la
primera nota.
Una puesta en escena brillante y unas ganas tremendas de
agradar hicieron posible el milagro de la conjunción entre músicos y público,
todo ello aderezado con canciones que pronto serán tarareadas por miles de
aficionados. El rock Andaluz tiene, en esta original banda, un punto de continuidad
y de evolución, sin lugar a las mínima duda.
La guinda y cierre de esta edición del MonkeyWeekend, el
domingo a la hora del vermut, la puso Pájaro, junto a su más fiel escudero,
Raúl Fernández, en un íntimo y celebrado concierto en Toro Tapas, espectacular
espacio ubicado en una de las bodegas que Osborne posee en la preciosa
localidad de El Puerto de Santa María.
Ahora toca esperar a que el verano finalice y disfrutemos de
lo más novedoso de la música, una vez más, en el MonkeyWeek de Sevilla.
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